sábado, 5 de noviembre de 2011

Noticias de ayer: ¿Y los autos eléctricos?

Entre los diversos prototipos desarrollados por General Motors para hallar un sustituto para el automóvil con motor naftero figura este coche "enano". Obviamente no es para hacer un Gran Turismo pero debe ser excelente para la ciudad

La evolución técnica es a veces asombrosa pero invariablemente es más lenta de lo que técnicos y especialistas desearían. Tal es lo que pasa por ejemplo con los autos eléctricos que hoy serían la gran solución para evitar tantos problemas energéticos pero que aún se siguen manteniendo en líneas generales en el plano experimental


¿Y los autos eléctricos?
Revista Corsa Nro 504. Febrero de 1976

Lo que hoy nos parece algo muy natural y lógico no lo era tanto hace setenta años: hasta bien entrado el siglo los automóviles con motor a gasolina constituían una de las tantas alternativas que existían en el mercado como aporte para los medios de locomoción automotor. Los coches a nafta competían entonces con vehículos impelidos a vapor - aire comprimido, cuerda y por sobre todo con los eléctricos. Sólo con el correr del tiempo se impuso la unidad motriz a nafta.


¿La solución?

Ahora se ha vuelto a hablar de los coches eléctricos: primero como posible alivio de la progresiva contaminación ambiental, y más recientemente como vía de escape para el día en que se termine de quemar la última gota de petróleo.
En cuanto a la polución, bien pronto los hombres de ciencia se dieron cuenta de una "gaffe" terrible que estaban cometiendo: si los automóviles eléctricos "limpios" deben cargarse a ciertos intervalos, las usinas eléctricas forzosamente tienen que quemar más combustible para producir la energía eléctrica requerida para la recarga. Pero dadas las pérdidas inevitables en la transmisión, la contaminación total sería mayor con el humo adicional que echarían las grandes chimeneas, que si todos los coches siguieran funcionando lisa y llanamente a hidrocarburos (léase nafta) en forma directa.

En Inglaterra hay más de 50.000 automóviles y unos 75.000 camiones de propulsión eléctrica en uso permanente. Aquí un modelo prototipo de coche de pasajeros pequeño, marca Enfield, que desarrolla 65 km/h de velocidad tope y tiene un radio de acción (sin recarga) de 90 kilómetros. El acumulador de 48 voltios se recarga en ocho horas, enchufando la conexión a cualquier tomacorriente

De manera que desde este punto de vista el automóvil eléctrico no es "la" solución que muchos suponían que podía llegar a ser.
Queda empero por examinar el otro aspecto: si llegaran a agotarse las existencias mundiales de petróleo ¿nos queda la chance de seguir andando en automóvil?. Lo cierto es que muchas grandes empresas están realizando ensayos en este sentido.

Alternativa interesante

Posiblemente una de las formas de aplicación más interesantes, dentro del vasto panorama que ofrece el futuro del automóvil eléctrico, sea la que sirve de base para las locomotoras diesel - eléctricas: en el vehículo se encuentra instalado un pequeño motor a gasóleo o nafta, que funciona a un régimen más o menos constante y dentro del rango más favorable (mayor torque), donde la producción de contaminantes y el consumo de combustible en relación con su rendimiento, son mínimos u óptimos.
Este motor impulsa un generador eléctrico, que a su vez mueve el automóvil. Aquí hay dos posibilidades; aprovechamiento directo a través de una transmisión única, o el uso de pequeños motores eléctricos colocados dentro de los ejes de dos o cuatro ruedas.
Ya Ferdinand Porsche optó por este sistema en la primera guerra mundial. Hubo que transportar  cañones muy pesados, y en ese entonces la única manera de hacerlo por carretera era disponer de una fuente de almacenamiento (baterías) para impeler las ruedas accionadas en forma directa por motores eléctricos.

Una gran ventaja

El motor eléctrico, lo mismo que la máquina de vapor, tiene respecto del motor gasolero o naftero, es decir el de combustión interna, una gran ventaja: el máximo torque está disponible en el instante mismo de arrancar.
Es lógico que así sea. Imaginémonos una usina eléctrica donde el fuego bajo la caldera se enciende por la mañana; el vapor va engendrando más y más presión, y todo funciona a pleno cuando el usuario abre el grifo (enchufa el artefacto). En el motor del automóvil todos estos sucesivos procesos de "enceder fuego", "engendrar presión", etcétera transcurren en el brevísimo tiempo de un ciclo de trabajo, y de ahí que a regímenes bajos tales unidades propulsoras no proporcionen un buen par o torque.

Los japoneses trabajan activamente para perfeccionar automóviles impelidos por otros combustibles que no sean hidrocarburos (de los que no poseen una sola gota). Aquí un prototipo eléctrico creado por la Toyota (EV 2)

En cambio con el motor eléctrico o la máquina de vapor, ya está disponible toda la fuerza cuando se los pone en marcha. De ahí la disponibilidad de un elevado torque al arrancar, lo que a su vez favorece la aceleración. Por consiguiente tanto los coches a vapor como los eléctricos tienen un excelente pique.

El problema de "densidad"

El problema principal con el que se está luchando actualmente es el de la "densidad". Es decir se procura hallar un acumulador que, dentro de su volumen y su peso, sea capaz de almacenar una gran cantidad de energía eléctrica. Con las baterías actuales, con placas de plomo, la virtud de la buena aceleración se perdería por el elevado peso del vehículo. Pero he aquí precisamente el quid de la cuestión: sólo si se consigue perfeccionar acumuladores que permitan almacenar una considerable cantidad de energía, el electromóvil podría llegar a ser una realidad tangible.
Y todo esto sin contar que el electromóvil ofrece otra ventaja que podría aprovecharse (y se aprovecha en otros medios de transporte, como por ejemplo en algunos trenes subterráneos); que se usarían el o los motores eléctricos para frenar, pero invirtiendo el flujo de corriente de modo que al desacelerar las baterías vuelvan a cargarse en parte hasta que la energía cinética del vehículo se haya consumido y el mismo se haya detenido.

En la práctica

En no pocos países del mundo funcionan vehículos eléctricos de toda clase, incluso automóviles de pasajeros afectados al tránsito urbano y transurbano. Existen incluso estaciones de carga, con simples enchufes y un contador que permite leer cuantos kilovatios se han consumido. En particular para vehículos afectados al servicio de distancia corta, como por ejemplo dentro de estaciones ferroviarias, aeropuertos, etcétera, la propulsión a electricidad es poco menos que ideal. También existen flotas de taxímetros accionados por electricidad; cada tanto los coches deben volver para recargar sus baterías.

¿Será así el panel de instrumentos de los autos eléctricos del futuro?. Voltímetro, amperímetro, control de carga y descarga y perillas en vez de manijas. Se trata en este caso de un vehículo militar norteamericano propulsado eléctricamente

Pero "nihil novum sub sole" (n. de TDA "Nada nuevo bajo el sol"). En el Buenos Aires feliz de comienzos de siglo (hasta los años 20) también existía una empresa de coches de alquiler eléctricos. La central estaba en la subida de Retiro hacia la plaza San Martin, donde hasta hace poco se hallaba el restaurante alemán Adam y ahora se levanta la espectacular y elegante estructura del edificio triangular que domina la zona de Retiro desde la esquina de Maipu y Juncal. Incluso sería interesante que si alguno de los lectores de Corsa tuviese alguna información más concreta al respecto, la haga llegar a la redacción.
O sea: los silenciosos automóviles eléctricos no son ninguna novedad, y si aún no se sabe a ciencia cierta si podrán desplazar a los coches con motor a nafta es porque todavía subsiste el problema de los acumuladores.

Por Federico Kirbus

El automóvil eléctrico en comparación con el motor a nafta

Rendimiento (coeficiente de aprovechamiento de combustible quemado)
Nafta: 25 - 30% / Eléctrico 60 - 70 %

Radio de acción con una sola carga
Nafta: 400 - 500 Km / Eléctrico 50 - 80 Km

Aceleración
Nafta: Buena / Eléctrico: Muy buena

Contaminantes en el gas de escape
Nafta: Muchos / Eléctrico: Nada

Demora entre puesta en marcha y arranque
Nafta: 10 segundos / Eléctrico: Instantáneo

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