domingo, 16 de noviembre de 2014

Citroën ID-20


Citroën ID-20
Revista Corsa Nro 167. Julio de 1969

Un auto que produjo revuelos estilisticos y técnicos. Un auto que además de servir como vehículo de lujo sirve para ganar carreras. El Citroën ID20

Citroën es una de las firmas europeas constructoras de automóviles de gran serie que más sorpresas ha provocado en el terreno técnico y estilístico en el mundo entero. Desde su clásico "II légére" en 1934, pasando por el 2 CV recalando finalmente en el famoso "sapo", cuyo diseño básico alberga seis opciones distintas de motor y accesorios, los estilistas de la fábrica francesa se han deleitado durante 50 años en la tarea de alarmar y sorprender a los clásicos del automovilismo. Sin embargo, la extravagancia de los diseños que pugnan por ser líderes en los anales de la casa no son solamente producto de un sentido moderno y revolucionario del dibujo creativo, sino que llegan a formar un todo indisoluble donde se aúnan la funcionalidad, la seguridad y la originalidad. 





Es muy común ver en las revistas especializadas comentarios sobre los autos que en Francia produce la Citroën. Es muy común, también, que se publiquen las noticias de tal o cual modelo nuevo surgido de la línea de montaje de la Citroën en Javel, París. Pero es poco común probar un aparato de éstos en nuestro país, sentarse en él, manejarlo, andar por las calles de Buenos Aires y palpar el asombro de los porteños al ver tan extraño y moderno auto, andar en un circuito y sentirlo virar probando sus innegables cualidades ... y nosotros lo hicimos. Probamos un Citroén ID-19, lo analizamos al centímetro, estudiamos sus formas y ahora vamos a contarles a ustedes todo lo que vimos y sentimos. 
Preparados, listos ... ¡ya! 



MUCHO GUSTO, MONSIEUR ID... 

Indudablemente, cuando el espectador poco ilustrado en los vericuetos técnico-estilísticos ve aparecer de pronto, un Citroën ID-20 la primera impresión que le causa es de sorpresa. La segunda, cuando pasa al análisis objetivo lo acerca a la idea de señorío y pesadez burguesa, la tercera, cuando el espectador abre la puerta y se sienta adentro puede pensar varias cosas según sea la tendencia de la personalidad del individuo: 1) Que se sienta como si estuviera instalado en el sofa del living de su departamento y 2) Que piense en los rallys que ganó ese auto, que se sienta Jean Claude Ogier y que comience a usar la caja con la primera sincronizada, que use la capacidad "doblativa" del aparato y que se enamore del bicho por sus prestaciones deportivas. Nuestra primera impresión al verlo y luego al ponernos encima fue distinta, aunque amalgamó un poco de cada una de las posibilidades del señor que no sabe nada de nada. Nos sentimos en nuestra casa por la comodidad interna del auto y á la vez nos imaginamos trasportados a 180 km/h por los agobiadores caminos de la Londres-Sydney. 

Detalles como el de los faros de posición, las unidades ópticas delanteras y los grupos traseros forman el todo armónico del Citroën. Sus líneas, estáticas o en movimiento, le otorgan cierto encanto especial y moderno


El interior es muy cómodo y sus asientos son muy anatómicos y contornean la figura del que se sienta en ese momento. Se amoldan a las circunstancias. Si bien los asientos son cómodos, en las curvas cerradas donde el auto se inclina en forma acentuada no detienen el desplazamiento del cuerpo. La posición de manejo es muy agradable y se puede manejar con los brazos relativamente estirados sin problemas de pedalera. 
El ID-20 tiene freno común, vale decir por medio del clásico y nunca bien ponderado pedal. En otros modelos de la línea, en cambio, el freno es accionado por un botón de goma al cual hay que acostumbrarse antes de usarlo, porque acciona muy violentamente. 
El aspecto interior es, en general, muy agradable y los instrumentos son de fácil lectura. Lo que es sencillamente sensacional es el accionar de la caja de velocidad, que es pre-isa y justa. Tiene además, todas las marchas sincronizadas. 

EL MANEJO 

En ciudad, el Citroën ID-20 se comporta en forma suave y responde de inmediato las solicitaciones que se le exigen al motor. La dirección es bastante directa y permite el viboreo ágil en el tránsito denso. Llegado que hubo el Citroën al autódromo, causó la sorpresa de los pocos entusiastas que se dedicaban a probar vehículos varios de categoría diversas. 


Líneas suaves, y dulces, serias. Un motor potente y veloz. Soluciones realmente modernas

Iniciamos la prueba sobre el circuito 5 del Autódromo Municipal de Buenos Aires. La salida del auto 
con partida detenida no es nada exorbitante comparándolo con un Torino 380 W, pero debemos tener en cuenta que este auto tiene 2.000 cm3 contra los 3 litros casi cuatro del Torino. 
El primer contacto con una curva se verificó en la entrada al curvón chico, donde era inevitable poner la segunda velocidad. El curvón chico es una curva cerrada y el auto tiende a inclinarse peligrosamente al principio, pero cuando entra en la curva propiamente dicha, el sistema hidroneumático compensa el rolido y tiende a menter lo más derecho posible al auto en la curva. Cuando el piloto pisa para enderezar, el sistema comienza a funcionar más rápido y antes de que el auto esté en línea recta hacia el tramo a encarar, ya está derecho. En los mixtos previos a la "curva de los zonzos" el Citroën endereza curvas que es un contento, manteniendo siempre su relación con el suelo. Entrando en la curva y contra curva denominada de "Los zonzos", en una de las vueltas cumplidas la rueda trasera derecha perdió contacto con el suelo, pero según nos informaron en Citroën, es bastante común la levantada de "patita" en curvas extremas, pero que se deben tomar ligero. La bajada del tobogán se hace una recta en bajada con un desnivel poco pronunciado estando a bordo del Citroën. Finalmente, cuando se sale del tobogán y se encara la horquilla el auto demostró poder entrar a la curva un poco sobre el límite de los demás autos; unos cuatro o cinco kilómetros más fuerte que por ejemplo en Torino 380 W. 
El Citroén ID-20 es indudablemente un gran auto, con sus pros y sus contras, pero con una concepción técnica fuera de lo común.

Por Jorge A. Augé Bacqué


5 comentarios:

  1. Cañoooooooooo !!!!!!!!!!!!

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  2. imaginen este auto, mientras aqui estaban a pleno los falcon y demas autos confiables pero con una concepcion tecnica nula... realmente era el Enterprise jaja

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  3. comparando con otros autos que salieron en el 55 el DS les sacaba terrible ventaja, si le sumamos el tema hidroneumático era directamente un OVNI

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  4. sera innovador pero esteticamente es un adefesio

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